Las primeras formas del arte-
el misterio de las rocas: el recurso tecnológico.
El
arte rupestre nació gracias a la capacidad de simbolizar el mundo natural,
ilustrando animales y humanos, para llegar a niveles más abstractos, cuando las
pinturas comenzaron a tener formas geométricas, sin parecerse al mundo natural.
Las pinturas se realizaban con tinturas elaboradas con óxidos y tintes
vegetales. Las rocas constituyen el primer soporte de información que el
hombre utilizó, es decir las primeras expresiones de comunicación .
Estas
pinturas contienen manifestaciones de escenas de la vida cotidiana, técnicas de
caza, especies de animales de la época, tipo de vestimenta que utilizaban, etc.
Que nos permiten en la actualidad conocer la forma de vida del hombre de las
cavernas.
En las cuevas donde se refugiaban nuestros ancestros existían
auténticas Columnas de Armonía en forma de
estalactitas y estalagmitas (ver glosario en pie de página), que, sumadas a las oquedades (hoyos,
agujeros), producían sonidos asombrosos. Es quizás ese el motivo por el cual se
erigieron los primeros Templos de la humanidad, localizados en los recovecos más
profundos de las cavernas. Quizá fue allí, por medio de la sonoridad cavernaria
que empezara el sentimiento sobrenatural del Ser Humano, que lo hacía sentirse
unido a las deidades: fuerzas de la naturaleza, para intentar
comprenderlas y usarlas a su favor (pensemos el susto que deben haber
tenido con los rayos y truenos, por ejemplo, porque no sabían qué eran). Ese es
el modo en que el ser humano, se cree, comenzó a vivir sus rituales, una
experiencia mágica, para sanar sus miedos y dejar volar la imaginación.